← Volver al Sumario

El legado de Ove Arup. Cuando la ingeniería define la arquitectura


Imagen principal

Se menciona muchas veces el poco manejo del marketing que tienen los ingenieros, al punto que siendo responsables directos de la materialización de obras trascendentes de la historia de la arquitectura, raramente sus nombres quedan asociados con la obra.


Galería de imágenes


Gustav Eiffel es acaso uno de los pocos profesionales que logró imponer su firma. Ni siquiera los ingenieros que marcaron el rumbo de la arquitectura moderna a través de sus obras industriales han logrado su merecido espacio en los libros de arquitectura.

Otro caso emblemático es el del ingeniero Ove Nyquist Arup (1895-1988), fundador en 1946 de Ove N Arup Engineers, cuyo estudio sigue siendo uno de los más prestigiosos del mundo en materia de diseño y cálculo estructural y quien durante toda su vida abogó por trabajar codo a codo con los arquitectos.

Muchos de los audaces diseños del siglo XX y XXI han sido posible gracias a la experiencia y conocimientos de Arup. Su listado de obras no tiene comparación con estudio alguno, a pesar de lo cual es habitual encontrarlo ocupando un segundo plano a la hora de establecer autorías.

Nacido en Newcastle, Gran Bretaña, y con ascendencia danesa, Arup cursó estudios en Dinamarca y Alemania, iniciando su carrera profesional en Gran Bretaña, en la década de 1920.

Además de ingeniería, se graduó en filosofía, con lo cual siempre aplicó a su trabajo un enfoque distintivo. Sus años de formación estuvieron marcados por el movimiento Moderno, la idea de lograr “la obra de arte total”, con una colaboración estrecha entre arquitectos e ingenieros.

La Cochera de autobuses Busáras, la Catedral de Coventry, el sector de los pingüinos en el zoo de Londres y la Torre Telkom, en Johannesburgo, marcaron sus primeros pasos; obras en la que sumó un pionero sistema de prefabricación y la experimentación con las primeras computadoras.

También diseñó y calculó los puertos temporales utilizados en 1944 durante el desembarco del Día D en Normandía, Francia, desarrollados para descargar mercancías en las playas durante la invasión aliada siendo ensamblados frente a la costa como parte de la invasión.

En 1957 se unió al arquitecto Jørn Utzon para la construcción de la compleja Ópera de Sidney, obra emblemática de Australia, inaugurada en 1973.

Rápidamente se labró una reputación y se ocupó de materializar los diseños más ambiciosos de la época, trabajando por caso en el desarrollo de la arquitectura high tech del Centro Pompidou en París, junto a Renzo Piano y Richard Rogers.

En la década de 1980, participó en importantes proyectos en Asia, entre ellos la sede central de HSBC en Hong Kong, con Norman Foster, y en el Lloyds de Londres, de Richard Rogers.

La muerte de Ove Arup dejó en marcha un estudio de alcance mundial, que sigue siendo parte de las obras más impactantes del mundo, y funcionando a través de un formato de fideicomiso por el cual sus 14 mil empleados son parte de la firma Fundación Ove Arup.

Crecimiento global

En la década de 1990 la firma participó de la planificación de la primera línea ferroviaria de alta velocidad del Reino Unido. En Nueva York proyectó el metro de la Segunda Avenida y con Eastgate Harare hizo un hito del diseño sostenible de edificios de uso mixto en África.

En 1995, también fue responsable de la ingeniería del puente de Öresund, que conecta Suecia y Dinamarca con un recorrido de 7800 metros, y la producción del Colisionador Circular de 100 km de longitud, en Suiza.

La firma está presente en 140 países, apoyando en proyectos de energías renovables y de transporte público, de redes de saneamiento, fortaleciendo la resiliencia ante inundaciones y ayudando a ciudades de Asia a desarrollar e implementar soluciones de drenaje basadas en la naturaleza.

Final

Además de ingeniero, Ove fue coleccionista de arte, pianista, acordeonista, escritor y artista. También era un entusiasta jugador de ajedrez, llegando a fundar una empresa para fabricar juegos de ajedrez con diseños propios.

La Fundación Ove Arup es un fideicomiso educativo creado en su memoria para “la difusión del conocimiento sobre temas relacionados con el entorno construido”.

En 2008, Peter Jones publicó una biografía de Ove Arup, cubriendo las distintas etapas de su vida, hasta su muerte en 1988, a los 92 años de edad.

En 2016, se realizó una muestra retrospectiva de Ove Arup en el Museo Victoria y Alberto, titulada “Engineering the World: Ove Arup and the Philosophy of Total Design”. Presentó más de 150 proyectos, material de archivo, simuladores de ingeniería y la computadora Ferranti Pegasus utilizada por para el análisis estructural de las estructuras de la Ópera de Sídney.

Hoy la empresa fundada en 1946 es sinónimo de ingeniería al servicio de la arquitectura y un referente en diseño sustentable, eficiencia energética y ciudades del futuro. Ya no se presenta como una firma calculista sino que sostiene una visión holística: con cada proyecto resuelto, considerando su contexto social, urbano y ambiental.n

En los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, Ove Arup diseñó un refugio antiaéreo

de hormigón para Gran Bretaña, pero Ellen Wilkinson, secretaria del Ministerio de Seguridad Nacional, no le dio lugar a la propuesta por temor a que la gente perdiera la confianza en los ya construidos con ladrillo.

En 1963, se le encargó a Ove la construcción
del puente peatonal Kingsgate, sobre el río Wear, el último que diseñó y supervisó de manera personal. Lo construyó sobre pivotes cónicos, en dos mitades paralelas al río. Una vez terminado, giró 90 grados las mitades y las conectó mediante una junta de dilatación de bronce.
De todos sus proyectos, fue el que mayor satisfacción le brindó, tanto que pidió que sus cenizas fueran esparcidas desde esa obra.